Las metáforas pueden ser peligrosas cuando explicas una idea, así que intento manejarlas con cuidado en este blog. Pero el problema es aún mayor cuando intentamos entender el universo. Después de que Maxwell desarrollase sus famosas ecuaciones, que interpretaban la radiación electromagnética como ondas, fue inevitable preguntarse en que medio se propagaban dichas ondas. Se le llamo éter y es un buen ejemplo de una idea fracasada que renace una y otra vez.
En estos días se ha hablado mucho del trabajo de Craig Venter y la (seguramente mal llamada) primera síntesis de vida artificial. No entraré detalles que, por otro lado, ya han sido muy bien explicados en el artículo de Ciencia Kanija. Solo recordaré que no es la primera vez que alguien afirma que ha sintetizado vida. Hace casi dos siglos hubo quien revoluciono la biología con el mismo argumento.
Átomo significa indivisible o sin partes. Una afirmación realmente inapropiada y que se consideró adecuada durante menos de un siglo. Pero, para entender la fuerza de la tradición y la pervivencia del nombre, tenemos que repasar como llegamos a comprender la materia y su composición. Hubo un poco de química, otro poco de biología y algo de física para componer uno de los fracasos más brillantes y meritorios de la ciencia.
Un ser vivo es tan distinto a una roca que resultaba difícil explicar su aparición. Recurrir a Dios servia como causa inicial pero, ¿Cómo explicar cada bichito de suelo? ¿de donde salían los gusanos de la carne envejecida? Enfrentados a este problema hubo quien sugirió que la vida surgía espontáneamente a partir de materia inerte. Como el oxido aparece sobre los metales. Claro que esto llevaba a curiosas conclusiones.
La ciencia esta llena de discusiones. Y son buenas. Ayudan a desterrar ideas incorrectas y seguir avanzando. En el siglo XX, la pelea estuvo entre la relatividad y la teoría cuántica, con la gravedad como invitada. Pero la discusión más famosa, una pelea feroz que se extendió a lo largo de muchos siglos, tuvo a la luz como protagonista. Determinar si la luz era una onda o una partícula fue el centro de polémicas, experimentos y numerosos cambios en el consenso científico.
Esta claro que un objeto que arde libera algo más que luz y gases. Algo capaz de calentar los objetos cercanos. Pero, ¿qué es?. Ahora lo llamamos energía pero la primera idea fue una esquiva sustancia a la que se denominó flogisto. Intentando encontrarla se crearon las bases de la química moderna.
Pocos científicos han quedado tan marcados para la historia por una idea equivocada. Pero, en conjunto, Jean Baptiste Lamarck fue uno de los mejores investigadores de su época. Y algunas de sus aportaciones guiaron el trabajo de otros autores mas reconocidos como Darwin.
Desde 20.000 leguas de viaje submarino hasta Seaquest, la idea de explorar, explotar y extenderse por el mar se ha repetido en numerosas novelas y películas. La ciudad submarina era la culminación de este sueño. Pero, como otros muchos sueños para el siglo XXI, la realidad ha sido bien distinta.
La alquimia suele recordarse por sus aspectos mas filosóficos y discutibles. Se olvida lo que tuvo de ciencia o, al menos, de intento sistemático para comprender el mundo. Porque, en su momento, las mentes mas brillantes creyeron en la alquimia.
En 1962 se construyo el NS Savannah, el primer mercante nuclear y el modelo de una nueva era. Otros países como Japón y Alemania construyeron sus propios buques. Pero 10 años después el NS Savannah fue apartado del servicio en silencio. Esta idea no murió por las, seguramente justificadas, criticas ecologistas. Simplemente, sus promotores no se habían parado a pensar como se utiliza un buque mercante.