Martes - 02.Diciembre.2008

Ambrosio Liceaga
Contáctanos
Subscríbete vía e-mail
RSS




Estás en:Biología -

Bronceado para personas y plantas - II parte

ver las estadisticas del contenido recomentar  contenido a un amigo

La semana pasaba hablamos de la necesidad de protegerse frente al sol Bandera inglesa. Este es un problema común a todos los animales aunque siempre tenemos la posibilidad de buscar la sombra. Sobre todo en las horas de mayor intensidad solar. Pero ¿cómo se protegen las plantas que son incapaces de moverse?

Para empezar las plantas no pueden reflejar la luz solar como un espejo porque la necesitan para vivir. Tampoco pueden absorber toda la energía sin más, ya que se recalentarían y perderían demasiada agua. Las plantas han tenido que desarrollar compuestos muy potentes para defenderse. Son tan poderosos que los animales los ingerimos para aprovecharnos de su eficacia.

Los carotenoides son una familia con casi 600 compuestos diferentes. Se dividen dos familias, las xantofilas y los carotenos. Las xantofilas son compuestos de color amarillo o parduzco presente en mayoría de las plantas aunque suelen estar enmascarado por la clorofila. Así que solo podemos verlos en otoño. El ciclo de la xantofila Bandera inglesa es un proceso por el cual se van alternando tres compuesto químicos diferentes, absorbiendo y cediendo energía. De esta forma se disipa la energía de la radiación solar sin perjudicar a la planta.

Los carotenos actúan de otra forma. Según las últimas investigaciones sobre los carotenos Bandera inglesa, son capaces de absorber la radiación solar generando electrones que son conducidos Bandera inglesa a sitio seguro. ¿Recordáis lo que comentábamos sobre la conductividad de la melanina?

Y no solo protegen de la radiación ultravioleta. Los carotenoides tienen muchos efectos beneficiosos, como antioxidantes, anticancerígenos o precursores de la vitamina A. Como los animales no podemos producirlos debemos conseguirlos de la alimentación. Utilizamos los compuestos producidos por las plantas para protegernos y mejorar nuestra salud. Aunque no somos los únicos. Curiosamente, el color rojizo de las langostas es producido por un tipo de carotenoide. Así que si acabas con el típico rojo-cangrejo piensa que ellas si están protegidas, ¡¡pero tu no!!.

Sin embargo, no hay que olvidar que toda esta protección tiene un límite. Si crece en exceso la intensidad de la radiación ultravioleta, por ejemplo por el agujero en la capa de ozono, puede superarse la capacidad de respuesta de las plantas.

Demasiados ultravioletas reducen la fotosíntesis de las plantas, disminuyen la absorción de CO2 y pueden provocarles problemas de desarrollo Bandera inglesa o volverlas mas vulnerables a insectos y plagas. Afortunadamente, últimamente se multiplican las noticias positivas que nos hablan de una progresiva reducción del agujero de ozono. Parece que las plantas están a salvo y, con ellas, también nosotros.

Compártelo:
meneame digg delicious technorati google bookmarks yahoo blinklist
vota:
(0 votos: promedio 0 sobre 5)
15/07/2006 ir arriba

COMENTARIOS
añadir comentario
Esta web no se hace responsable de los comentarios escritos por los usuarios. El usuario es responsable y titular de las opiniones vertidas. Si encuentra algún contenido erróneo u ofensivo, por favor, comuníquenoslo mediante el formulario de contacto para que podamos subsanarlo.
ir arriba



Secciones
Vídeos
Biología
Astronomía
Astronáutica
Medio Ambiente
Geología
Historia
Física
Química
Matemáticas
Tecnología
Transportes
Máquinas
Ordenadores
Nanotecnología
Miscelanea
Opinión
Enlaces
Novedades
Calor de las minas
Theo Jansen, OVNIS y animales de playa
Un ramillete con cientos de flores
Un mar de nubes aceleradas
Buscando el equilibrio
El napalm y los murciélagos
Tercer aniversario
El auténtico primer vuelo trasatlántico
Premios 20blogs
Iluminar las calles gracias a la genética
Lo + visto
Como hacer una lámpara de emergencia con un lápiz
Accidente de reactividad
Los árboles de Dyson
Las armas nucleares perdidas
Glóbulos rojos. Simples y casi perfectos.
Helio, el fin de otro recurso no renovable
Visualizando la velocidad relativa
Hubbert y los máximos en la extracción del petróleo
“Me he convertido en la muerte, el destructor de mundos”
Espías, la Luna y el radiotelescopio de Arecibo