Sábado - 04.Septiembre.2010

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    Cuando las planta sudan

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    Pensemos en las impresionantes secuoyas, árboles de más de cien metros de altura. Sus hojas deben recibir agua para poder realizar la fotosíntesis. Sin corazón ni músculos, ¿Como sube el agua hasta las hojas? ¿Y que pasa con ella, una vez arriba?

    Todos hemos oído hablar de la fotosíntesis. Es el proceso por el cual las plantas reciben la energía del sol y la convierten en moléculas valiosas para su metabolismo alimentándolas y permitiéndolas crecer. Este mecanismo es la base de la vida en la Tierra pero necesita algo más que luz solar para funcionar. El agua es imprescindible dentro de esas reacciones químicas y es origen del oxígeno que las plantas desprenden. Lo complicado es hacer llegar el agua a cien metros de altura.


    Para lograrlo las plantas utilizan diversos mecanismos. El primer paso es la entrada del agua desde el suelo a la raíz. Para ello se utiliza la ósmosis, aprovechando la mayor concentración de sales dentro del árbol. Una vez dentro de la planta es necesario que el agua ascienda hasta la parte superior. Generalmente la ósmosis no es suficiente, así que se ayudan de otro proceso, la transpiración, también llamada evapotranspiración. El agua y las sales absorbidas ascienden por la planta por unos tubitos conocidos como xilema hasta llegar a las hojas. Las hojas liberan agua en forma de vapor a través de los estomas y esta evaporación, además de enfriarlas, provoca un aumento de la concentración de sales en la parte superior de forma que impulsa al agua a ascender.

    Un árbol de grandes dimensiones puede evaporar cientos de litros de agua al día y un bosque extenso es capaz de disminuir la temperatura y aumentar la humedad en su zona de influencia. El efecto inverso, conocido como "isla térmica" o "isla de calor" es provocado por las ciudades. Es una de las razones por la cuales es bueno tener zonas verdes y arbolado dentro de las mismas. En casos extremos hay plantas capaces de exudar gotas de agua cuando la temperatura o la humedad dificultan su evaporación. Podemos realizar este sencillo experimento para comprobarlo. Basta con rodear una hoja con una bolsa de plástico y sellarla con cinta aislante. Al cabo del tiempo, en el interior de la bolsa aparecerán unas gotas de agua procedentes de la evaporación en las hojas.

    Una vez generados los nutrientes en las hojas son enviados al resto de la planta por otro circuito conocido como floema. De esta forma se cierra el circulo y las plantas consiguen fabricar y transportar sus alimentos sin músculos ni otros elemento de bombeo. Simplemente las muy fiables leyes de la física y la química.

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    01/04/2006 ir arriba
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