Sábado - 04.Septiembre.2010

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    Psicólogos, ingenieros y la realidad

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    Me he pasado los últimos nueve años trabajando rodeado de psicólogos, una experiencia extraña para un ingeniero como yo, pero que ha resultado de lo más interesante y enriquecedora. Ahora que voy a dejarlos, creo que toca hablar un poco de la psicología como ciencia.

    Creo que lo mas interesante que he aprendido de ellos es la infinita flexibilidad de eso que llamamos “realidad”. Generalmente somos conscientes de las limitaciones de nuestros “sensores”. No todos tenemos el oído de un músico. Muchos necesitamos gafas. Internet esta llena de imágenes con ilusiones ópticas Bandera inglesa mas o menos sorprendentes. Sin embargo, una vez que la información de nuestros sentidos llega el cerebro, suponemos que es analizada con precisión y exactitud. Creemos que es el ordenador perfecto que buscamos los ingenieros pero esa confianza es un error.

    Los psicólogos como buenos científicos realizan experimentos para intentar analizar nuestros razonamientos. Son parecidos a los experimentos médicos, comités de ética incluidos, y tiene la misma dificultad para averiguar que esta pasando realmente. Eso hace que los resultados sean aún más meritorios.

    Primer experimento (1): Hipnotizamos a una persona para que salga a la calle con chubasquero en un día radiante de verano. Luego, una vez despierta, le preguntamos porque lo ha hecho. Generalmente intentará autojustificarse recordando que el tiempo en verano es variable, que por las tardes refresca o que realmente no sentía calor. Y lo más probable es que llegue a creer su propia explicación. Puede sustituirse este ejemplo por cualquier otra actividad que puede perjudicarnos pero que conseguimos justificar con éxito. Por ejemplo, fumar, no hacer ejercicio, comer en exceso o sufrir de anorexia. Intentamos justificar lo que hacemos, no analizar si es razonable o deberíamos cambiarlo.


    Segundo experimento Bandera inglesa: Estamos en 1954, escogemos un campamento de Boy Scouts y dividimos a los niños en dos grupos. Creamos un espíritu de grupo dentro de cada uno y después los ponemos a competir entre ellos. Eso refuerza los lazos del grupo propio y empezará a crear hostilidad hacia el otro. Pronto cualquier hecho insignificante será mal interpretado y generará aun más hostilidad pudiendo llegar a enfrentamientos violentos. Cincuenta años después, ¿Os recuerda a algún concurso de televisión?. Por no hablar de la política en general.





    Tercer experimento Bandera inglesa : Escoge quién te cae mejor entre estas dos personas:

    • Julio es inteligente, trabajador, impulsivo, critico, testarudo, y envidioso
    • Ramón es envidioso, testarudo, critico, impulsivo, trabajador e inteligente.




    ¿Decidiste? Tal vez deberías saber que se dice exactamente lo mismo de ambos, solo se ha cambiado el orden. Pero, en general, hay más gente que prefiere a Julio. La forma de presentar la información puede cambiar totalmente nuestra percepción aunque digamos exactamente lo mismo. Este tipo de trucos son que encantan a los publicistas.


    En todos estos casos acabamos interpretando mal la realidad debido nuestra necesidad de autojustificarnos, a algunas ideas preconcebidas (nosotros y ellos) o al efecto de primacía Bandera inglesa , también llamado “la primera impresión es la que cuenta”. En resumen, que no es fácil analizar la realidad y es necesario estar atentos a todos los sesgos y errores que cometemos al hacerlo. Nuestro cerebro tampoco es perfecto.

    Espero que haber aprendido todo esto me permita ser un poco mejor persona. En cualquier caso han sido nueve años estupendos y, aunque creo que el cambio es a mejor, os echare de menos a todos, tanto psicólogos como no.

    (1) Los ejemplos están extraídos de “El animal social Bandera inglesa” de Elliot Aronson Bandera inglesa. Un libro muy, muy recomendable que no se parece, en nada, a un manual de autoayuda. (Gracias Eduardo y disculpa las simplificaciones)

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    08/10/2006 ir arriba
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