“Es agosto de 1854 y la ciudad de Londres es una ciudad de carroñeros” . Siempre he pensado que una buena frase al comienzo de un libro es lo mejor para engancharte. Como en este caso.
Después de todos los siglos que la humanidad lleva persiguiendo al oro resultaría realmente paradójico descubrir que el oro se concentra siguiendo a la vida. O para empezar con la pregunta mas apropiada, ¿Qué ocasiona que se formen las preciosas pepitas de oro?
Sin un núcleo que les sirva como “cerebro”, sin mitocondrias para hacer de estomago y fuente de energía, los glóbulos rojos apenas pueden considerarse células. Y, sin embargo, son absolutamente fundamentales para nosotros.
Pulveriza un residuo. Redúcelo a polvo. Aparentemente desaparece. Pero si se trata de un plástico no biodegradable como el PVC, se distribuirá como un material inerte por ríos, lagos y mares. Lo que no sabemos es si, además de inerte, es inofensivo.
La nanotecnología se ocupa de trabajar con lo muy, muy pequeño. De remodelar los materiales por debajo de un micrómetro, es decir, una millonésima parte de un metro. Dimensiones tan pequeñas que hacen que no lleguemos a verla aunque nos rodee en multitud de productos.
La difteria es una de esas enfermedades que, afortunadamente, solo conocemos por las vacunas. Hace apenas cien años la situación era muy distinta. En aquella época, si eras un niño de entre 2 y 14 años la difteria era la principal causa de muerte.
Tal vez no sea buena idea pensar con el estomago pero no hay duda de que los alrededores del estomago e intestinos están bien surtido de neuronas. Descubrir que hacen exactamente eso algo mas complicado.
Comentábamos hace unas semanas que tener un remedio antiguo no garantiza que funcione. Pero si funciona, las empresas se apresuran en aprovecharlo. Incluso a costa de intentar impedir costumbres tradicionales utilizando la legislación sobre patentes.
Para una tribu primitiva ¿durante cuanto tiempo se mantienen los recuerdos? Especialmente los recuerdos traumáticos de una criatura alta, cubierta de pelo y de un olor nauseabundo. Y no, no es Yeti aunque hay quien se aproveche para apoyar esas teorías.