Martes - 02.Diciembre.2008

Ambrosio Liceaga
Contáctanos
Subscríbete vía e-mail
RSS




Estás en:Física -

Burbujas asesinas

ver las estadisticas del contenido recomentar  contenido a un amigo

El submarino se encontraba a 100 metros de profundidad, rodeado de agua que buscaba aplastarlo con su peso, perseguido por buques que deseaban hundirlo y navegando en absoluto silencio. En el interior sus tripulantes solo pensaban en una cosa. Que no se formen burbujas.

Todos estamos familiarizados con las burbujas que surgen de un refresco cuando lo abrimos. Parecen inofensivas y son agradables en la garganta, ¿a que si?. Pero, además de bastante física, tienen unos cuantos peligros detrás. Estas burbujas se forman al descender la presión. Esto rompe el equilibrio de la disolución y los gases disueltos se agrupan en burbujas que ascienden a la superficie. El proceso es relativamente lento, ya que depende de la formación de núcleos de vaporización que, posteriormente, crecen hasta formar una burbuja. Pero algunos factores pueden acelerarlo mucho. Por ejemplo, introducir unos Mentos en una botella de Coca-Cola como podemos ver en este video procedente de EepyBird.(*)




Espectacular, ¿verdad?. Este fenómeno de disminución de la presión también puede darse en las hélices, habitualmente fabricadas en bronce, de barcos o submarinos. Para impulsar el agua primero tiene que “aspirarla” lo que provoca una disminución de la presión delante de la misma. Inmediatamente detrás, la presión vuelve a aumentar bruscamente para impulsar el buque. Este fenómeno es bastante rápido lo que reduce la posibilidad de que se formen burbujas o disminuye su tamaño. Sin embargo, cuando la diferencia de presión es demasiado alta se produce un fenómeno denominado cavitación. Las burbujas se forman y crecen antes de la hélice e implosionan detrás de la misma. Eso genera ruido, vibraciones y ondas de choque de alta energía. La suficiente energía para dañar las hélices como podemos ver en la imagen.



Solo el ruido es suficiente para indicar la presencia de un submarino y convertirlo en un blanco fácil para los atacantes de la superficie. Y si el submarino es alcanzado por un torpedo y comienza a llenarse de agua es necesario escapar del mismo. Entonces las burbujas vuelven a causarnos problemas. La entrada de agua aumenta la presión en el interior del submarino. Los marineros respiran gases a mayor presión que se disuelven en su sangre. Si, después de un cierto tiempo, intentan subir a la superficie, los gases disueltos formaran burbujas dentro de su sangre. Es el conocido síndrome de descompresión. ¿Recordáis el video? Afortunadamente no es tan rápido, pero si bastante peligroso.

Aun tenemos una razón más para preocuparnos por las burbujas. Como ya comente en una entrada anterior, los océanos son un importante almacén de CO2 disuelto. De momento absorben más CO2 del que desprenden. Pero si la temperatura de los océanos sigue subiendo pueden dejar de hacerlo, provocando una realimentación positiva que elevaría todavía más la temperatura del planeta. Una buena razón para tener miedo de las burbujas.

Compártelo:
meneame digg delicious technorati google bookmarks yahoo blinklist
vota:
(1 votos: promedio 5 sobre 5)
09/06/2006 ir arriba

COMENTARIOS
añadir comentario
Esta web no se hace responsable de los comentarios escritos por los usuarios. El usuario es responsable y titular de las opiniones vertidas. Si encuentra algún contenido erróneo u ofensivo, por favor, comuníquenoslo mediante el formulario de contacto para que podamos subsanarlo.
ir arriba



Secciones
Vídeos
Biología
Astronomía
Astronáutica
Medio Ambiente
Geología
Historia
Física
Química
Matemáticas
Tecnología
Transportes
Máquinas
Ordenadores
Nanotecnología
Miscelanea
Opinión
Enlaces
Novedades
Calor de las minas
Theo Jansen, OVNIS y animales de playa
Un ramillete con cientos de flores
Un mar de nubes aceleradas
Buscando el equilibrio
El napalm y los murciélagos
Tercer aniversario
El auténtico primer vuelo trasatlántico
Premios 20blogs
Iluminar las calles gracias a la genética
Lo + visto
Como hacer una lámpara de emergencia con un lápiz
Accidente de reactividad
Los árboles de Dyson
Las armas nucleares perdidas
Glóbulos rojos. Simples y casi perfectos.
Helio, el fin de otro recurso no renovable
Visualizando la velocidad relativa
Hubbert y los máximos en la extracción del petróleo
“Me he convertido en la muerte, el destructor de mundos”
Espías, la Luna y el radiotelescopio de Arecibo