Hay dos detalles poco conocidos sobre la fusión nuclear. Primero, que es algo que se realiza de forma rutinaria, incluso por aficionados y con reactores caseros. El problema es que consume más energía de la que produce así que aún no es una alternativa energética. Segundo que no es totalmente limpia. Muchas de las reacciones de fusión generan neutrones que puede volver radiactivo el entorno del reactor. Curiosamente ambos problemas ser reducen al combinarse para proporcionar una nueva fuente de energía.
Cuando tienes que ducharte con agua helada, como me ha pasado hoy, entiendes mejor porque gustaba tan poco en otras épocas. Sin embargo, es interesante saber que no estaba sufriendo sólo por la temperatura del agua. En realidad, lo que me estaba congelando era su conductividad térmica.
A principios de 1943, 15.000 toneladas de plata fueron sacadas en secreto del West Point Bullion Depository, un edificio perteneciente al departamento del Tesoro norteamericano y que almacenaba sus reservas de plata. El destino de esta enorme cantidad de metal era una instalación mucho más secreta llamada Y-12. La plata se había convertido en un elemento imprescindible para la construcción de las futuras bombas atómicas.
El acceso barato al espacio es la clave de una revolución que se retrasa periódicamente. Para lograrlo, soñamos con nuevos materiales que permitan, por ejemplo, construir ascensores espaciales hasta la órbita geoestacionaria. Sin embargo, hay otras alternativas más baratas y factibles aunque, quizás, más peligrosas.
Hay una ladera que lleva 300 años en movimiento. Y no es pequeña. 20 millones de metros cúbicos de roca que se desplazan en un frente de seis kilómetros. La gran pregunta no es porque se mueve, la gravedad es la culpable. El problema es explicar porque ha mantenido su movimiento tanto tiempo y a un ritmo más o menos regular. La respuesta puede ayudarnos a comprender mejor otras avalanchas más rápidas y peligrosas.
Imaginemos una sociedad donde políticos, jefes y amantes siempre dicen la verdad. Por costumbre porque, durante toda su vida, una máquina ha sido capaz de detectar sus mentiras y ya están acostumbrados a no intentar engañarla. Quizás nunca tengamos la tecnología para ello. Sin embargo, eso no es obstáculo para muchos lo intenten. Bienvenidos al fin de los secretos.
La ciencia esta llena de discusiones. Y son buenas. Ayudan a desterrar ideas incorrectas y seguir avanzando. En el siglo XX, la pelea estuvo entre la relatividad y la teoría cuántica, con la gravedad como invitada. Pero la discusión más famosa, una pelea feroz que se extendió a lo largo de muchos siglos, tuvo a la luz como protagonista. Determinar si la luz era una onda o una partícula fue el centro de polémicas, experimentos y numerosos cambios en el consenso científico.
Estamos en 1845 y un tren se desplaza entre Utrech y Amsterdam. No es un tren cualquiera. A bordo del mismo, unos músicos tocan incansables una nota cuidadosamente afinada. Colaboran con un meteorólogo local en un experimento para "afinar" una formula propuesta por un matemático austriaco. El resultado de esta curiosa mezcla pasaría a la historia como la primera prueba experimental del efecto Doppler.
¿Como medir la velocidad de la luz? ¿Con que puedo comparar lo mas rápido del universo? Enfrentados a este dilema no es extraño que los antiguos pensasen que la velocidad de la luz era infinita. Para empezar ni siquiera sabían bien que era la luz o como se propagaba, lo que no evito que planteasen algunas teorías.
Probablemente, lo que más preocupa de un reactor nuclear de fisión no es el manejo de los residuos que genera sino la posibilidad de que funcione fuera de control. Curiosamente eso es exactamente lo que sucedió en la localidad africana de Oklo. Pero lo mas curioso es que sucedió hace casi dos mil millones de años.