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Una montaña de agua en movimiento

(27/07/2009)

Una ola de 516 metros de altura. Es difícil comprender lo que esto significa aunque podemos hacernos una idea. Simplemente no hay rascacielos tan altos*  Ahora imaginaos la impresión si os encontráis dentro de un pequeño barco de pesca viendo aproximarse ese muro de agua.

 
Una de las ideas incorrectas sobre los maremotos es que las olas que provocan en alta mar son grandes. En realidad son pequeñas  y comparables con las de una tormenta. Aún así contienen mucha mas energía ¿Cómo es esto posible? La clave es analizar como se generan. En una tormenta, el viento agita la capa superficial del océano poniéndola en movimiento. Sin embargo, un  terremoto se produce bajo la superficie oceánica por lo que toda la columna de agua queda afectada. No es una ola superficial de 5 o 10 metros. Es una montaña de centenares o miles de metros de agua en movimiento. Tantos metros como la altura entre la superficie y el fondo. Eso implica mucha energía y muchísima inercia. Inercia que se convierte en un grave  problema al acercarse a la costa.
 
Mientras avanza por el océano, el maremoto es un muro de agua que barre toda su profundidad pero no provoca grandes cambios en la superficie. Un barco puede pasar sobre ella casi sin enterarse. Su efecto cambia cuando se va acercando a la orilla y se reduce la profundidad. Si se reduce rápidamente, no hay tiempo para que la energía se disipe con el rozamiento. La energía no puede desaparecer así que se concentra en forma de energía cinética (velocidad) y  potencial (altura de las olas).
 
La forma de la costa es critica es este proceso. Algunas bahías como la bahía de Lituya en Alaska parecen diseñadas para provocar este efecto. Una entrada estrecha y poco profunda se combina con una posición cercana a una importante falla fuente de frecuentes terremotos. Por ello se tiene registros de hasta 5 grandes olas provocadas por terremotos submarinos. La mayor de ellas se formo el 9 de julio de 1958  dando origen a  la ola de 516 metros que mencionábamos en el inicio.
 
 
Fotografía aérea de la bahía de Lituya. Fuente: Wikipedia 
 
 
Curiosamente, en este caso el mecanismo fue diferente aunque los detalles no se comprenden totalmente. Parece que a la gigantesca ola provocada por el terremoto también contribuyeron el deslizamiento de una ladera que cayo sobre la bahía y el agua procedente de un lago glacial cercano. Afortunadamente, la zona estaba casi deshabitada. Solo estaban presentes tres pequeños botes pesqueros e,  increíblemente,  dos de ellos salieron ilesos navegando sobre la cresta de la ola. El tercero se hundió provocando las dos únicas victimas.  Por supuesto, todos los árboles y vegetación fueron arrasados. 
 
En el lado positivo, las mareas pueden provocan un efecto similar a una escala mucho menor y bastante mas aprovechable. La bahía de Fundy  es conocida por su forma de embudo y porque sus dimensiones provocan un efecto de resonancia que potencia las mareas. Se han medido variaciones de hasta 21 metros entre la marea alta y la baja. Esto la convierte en la localización ideal para construir una central eléctrica mareomotriz si los obstáculos técnicos y el impacto ecológico lo permiten. 
 
 
*Cuando se inaugure oficialmente, el Burj Dubai superara dicha altura.
 
Etiquetas: geología, historia
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