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¿Qué hacer si te sabes muerto? Si has recibido suficiente radiación para morir y lo sabes. Una posible respuesta es estudiarte a ti mismo como a un animal de experimentación. De esta forma lo que vengan después sabrán algo mas de lo que te mato.
Un accidente de reactividad o “criticality accident” se produce cuando, por cualquier causa, se produce un aumento incontrolado de la radiación liberada por una reacción nuclear. Chernobyl fue el ejemplo más famoso de este tipo pero no el único. En los primeros años de la guerra fría, la búsqueda frenética de nuevos diseños motivo que se corriesen riesgos que ahora parecen totalmente irracionales. Y las consecuencias no tardaron en aparecer.
Louis Slotin fue un científico canadiense que trabajo en el desarrollo de las primeras bombas atómicas. Su arriesgada trabajo incluía acercar entre si dos masas de plutonio o uranio enriquecido y detectar cuando comenzaba a producirse una reacción en cadena. Es decir, intentaban determinar la “masa crítica”, una cifra que depende tanto del material como de su forma y el contenedor que lo rodea. El famoso premio Nobel, Richard Feynman lo denomino “hacer cosquillas a la cola de un dragón dormido” lo que deja bien claro su peligrosidad. Pero la investigación militar, y más durante la guerra fría, tenia prioridad absoluta.
El 21 de mayo de 1946, y durante uno de esos experimentos, un simple destornillador era lo único que separaba dos semiesferas de plutonio. Cuando este se desplazo accidentalmente, las semiesferas entraron en contacto y los detectores Geiger empezaron a volverse locos. Para entonces las ocho personas presentes en la habitación ya habían recibido una dosis masiva de radiación gamma. Solo la rápida reacción del propio Slotin, separando las dos masas y deteniendo la reacción, impidió que todos muriesen. Un sacrificio heroico para compensar el manejo tan imprudente de materiales enormemente peligrosos.

Investigador hasta el final, Slotin pidió que se registrasen tanto las dosis recibidas como la evolución de su enfermedad durante los nueve días que tardo en morir. Comparando estos datos con la salud de los supervivientes pudo valorarse las consecuencias médicas de una fuente de radiación conocida sobre personas situadas diferentes distancias y orientaciones.
Desgraciadamente este no ha sido el único caso, la Wikipedia recoge un listado de nueve accidentes de reactividad con un total de 21 muertos. Sin incluir el famoso accidente de Chernobyl.
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