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Jueves - 17.Agosto.2017

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La guerra del compuesto G (Primera parte)*

(24/03/2014)

Autor: Ambros

Entre 1864 y 1866, Perú y España fueron a la guerra. El chispazo inicial fue el incidente de Talambo, la muerte en Perú de un trabajador inmigrante en origen guipuzcoano tras un confuso enfrentamiento con un terrateniente local. Insatisfecha con la respuesta peruana, y como medida de presión,  España invadió las islas Chincha, fuente de buena parte de los ingresos de Perú. La sorprendente consecuencia fue que Chile declaró la guerra a España. Meses después lo hizo Perú, seguida de  Bolivia y finalmente Ecuador. Tras dos años de combates, España claudicó y  decidió devolver las islas. Lo más interesante para mí, fue descubrir porque las islas Chincha eran tan valiosas. Estas islas no contenían oro, plata o piedras preciosas. La principal riqueza de las islas Chincha eran sus enormes depósitos de guano, es decir de excrementos de pájaro. Y en 1864, ese era uno de los materiales más valiosos y codiciados del planeta. Para entenderlo, debemos comprender algo sobre nuestra alimentación.

 
El gráfico superior, procedente del muy recomendable blog  La Pizarra de Yuri, es una representación de los elementos que forman nuestro cuerpo. Los más abundantes son el  oxigeno y el hidrogeno que se corresponden, en su mayor parte, con el agua. Una quinta parte de nuestra masa es carbono, el material básico para la vida en la Tierra. Un 3% es nitrógeno, 1,5 kilos en una persona de 50. Y tenemos muchísimos elementos más, entre los que destacan el calcio, el fósforo y el potasio. Pero, ¿de donde los sacamos? Evidentemente de nuestra alimentación, directamente de las plantas o indirectamente a través de los animales.
 
Y la siguiente pregunta es, ¿de donde lo sacan ellas? Si nos comemos un plátano por su alto contenido en potasio, quitamos a la planta esos mismos átomos de potasio que debe obtener de algún sitio. Algunos elementos son fáciles del recuperar, el agua a partir de la lluvia, el calcio que suele llegar diluido con ella o el carbono obtenido mediante la fotosíntesis. La planta debe extraer el resto del suelo. Como consecuencia, poco a poco y de forma inevitable, el terreno se va empobreciendo. Las plantas empiezan a “pasar hambre” y ser mucho menos productivas.
 
Algunas sociedades agrícolas primitivas practican la agricultura migratoria, consistente en quemar un trozo de bosque y aprovechar las cenizas resultantes como nutriente para sus cultivos. Cuando la tierra se agota, se desplazan a otro trozo de bosque y repiten el proceso. Con el aumento de la población y la aparición de ciudades esto ya no era posible así que hubo que desarrollar alternativas. Una muy conocida es la rotación de cultivos, incluyendo el barbecho. Este consiste en dejar sin cultivar un terreno por uno o varios años para permitir que recupere nutrientes de forma natural. Pero las crecientes necesidades de alimentos obligaban a mantener la tierra siempre en uso y forzaron la eliminación del barbecho. Este fue sustituido por otros sistemas como la rotación Norfolk ideada mediados del siglo XVIII. Este sistema utilizaba cuatro cultivos diferentes, incluyendo plantas leguminosas como la alfalfa o el trébol, que sirven para enriquecer el terreno. Las leguminosas han aprendido a convivir con bacterias capaces de capturar el nitrógeno del aire y transformarlo en compuestos que las plantas utilizan. El resto de elementos se seguía  extrayendo del terreno y su extracción era compensada, en parte, aportando los excrementos del ganado. Aún así, las perdidas eran inevitables. Ningún sistema de reciclaje es perfecto y la erosión y la lluvia arrastraban parte de los nutrientes lo que generaba perdidas significativas. Quien podía, adquiría estiércol extra para aumentar su cosecha. Quien no podía, dejaba sus plantas sin suficientes nutrientes lo que reducía su productividad y empobrecía el terreno, generación tras generación. A pesar de estas limitaciones, la población siguió creciendo. De los novecientos millones de habitantes de 1800 a los mil seiscientos millones en 1900. ¿Cómo fue posible alimentar a tantas bocas nuevas?
 
Un elemento importante fue el aprovechamiento del guano como fertilizante. Alexander  von Humbolt, un importantísimo naturalista y geógrafo alemán, descubrió los grandes depósitos de guano de  la costa del Perú en 1802,. Estas costas eran muy ricas en peces y las aves marinas se alimentaban de ellos. Después, anidaban en las islas, a salvo de la mayoría de depredadores, donde caían sus excrementos. El clima seco y sin lluvia permitía la acumulación de depósitos de hasta 50 metros de espesor de un material que era un abono perfecto. Solo había que excavar la superficie para extraerlo. El boom de la extracción en Perú duró de 1840 a 1870. Se extrajeron unos 12 millones de toneladas de guano, fundamentalmente para cubrir la demanda de británicos y norteamericanos que lo requerían como fertilizante. Todas estas toneladas fueron transportadas en veleros que tuvieron que rodear el continente hasta el cabo de Hornos ya que todavía no existía el canal de Panamá. Desde allí, aún debían cruzar todo el Atlántico hasta Europa que era el principal mercado. El esfuerzo logístico fue tremendo pero, sencillamente, no tenían alternativa. El mundo necesita fertilizantes de forma masiva y el guano del Perú era la principal fuente disponible. España perdió la guerra y Perú recuperó sus islas pero ese no fue el fin de las guerras en la zona.
 
Diez años después, los conflictos se repitieron a costa de la explotación del salitre, una mezcla mineral de nitrato de sodio (NaNO3) y nitrato de potasio (KNO3), que puede usarse como fertilizante y materia prima para la fabricación de explosivos. Entre 1879 y 1883,  Chile derrotó a Perú y Bolivia, aumentando un tercio su territorio, tomando el control de las explotaciones de salitre y cobre y cerrando la salida mar de Bolivia, algo que este país aún lamenta amargamente. A partir de entonces, y a través de compañía británicas, pudo ofrecer sus fertilizantes al mundo.
 
Antes y después de la Guerra del Pacífico
Mapa del antes y después de la Guerra del Pacífico (1879-1883)
 
El resto de potencias, Francia, Alemania, etc, también intentaron resolver este problema por diferentes métodos. El caso más espectacular fue el de Estados Unidos. Sin colonias que explotar, decidió conseguirlas rápidamente. El Acta de Islas Guaneras (Guano Islands Act) fue una legislación federal aprobada por el Congreso de los Estados Unidos el 18 de agosto de 1856. Esta legislación autorizaba a los ciudadanos de los Estados Unidos a tomar posesión de cualquier isla que encontrasen y contuviese depósitos de guano. Gracias a ella, los Estados Unidos tomaron el control de más de un centenar de islas en el Pacifico y el Atlántico. La mayoría de ellas fueron abandonadas al terminarse el guano, exceptuando algunas con interés estratégico como las islas Midway.
 
Lo que más me sorprende de toda esta historia es como la hemos olvidado. Ahora somos 7.000 millones de habitantes, muchos más que los 1.600 de principios del siglo XX. Las guerras para conseguir fertilizantes parecen cosa del pasado y soñamos con cultivos orgánicos basados únicamente en abonos de origen animal. Una vuelta a la agricultura del siglo XIX. Pero ahora, como en el pasado, estos magníficos abonos no son suficientes para cubrir toda la demanda. Aún peor, creemos que disponer de suficientes alimentos para todos es algo sencillo si nos organizamos bien. Desgraciadamente, esto no es cierto y los fertilizantes sintéticos juegan un papel vital. Solo gracias a la tecnología química, podemos alimentar a las plantas y, con ellas, a nosotros. A cambio necesitamos mucha energía y unas cuantas minas estratégicamente situadas. La lucha por estos recursos no ha cesado, solo se han cambiado los objetivos.
 
*Esta anotación es la primera parte de mi charla en el evento Cocin-Arte, celebrado en Pamplona el 14 y 15 de Marzo
Autor: Ambros
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Comentarios




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Dubitador el 12/06/2016:

" ... creemos que disponer de suficientes alimentos para todos es algo sencillo si nos organizamos bien. Desgraciadamente, esto no es cierto y los fertilizantes sintéticos juegan un papel vital. Solo gracias a la tecnología química, podemos alimentar a las plantas y, con ellas, a nosotros. A cambio necesitamos mucha energía y unas cuantas minas estratégicamente situadas. La lucha por estos recursos no ha cesado, solo se han cambiado los objetivos." En fin la lucha. Una conclusion normal dentro de una civilizacion que proviene de las guerras y se dedica a las guerras. El propio liberalismo expresado por Darwin bajo especie cientifica describe la evolucion como una lucha por la existencia, una lucha de todos contra todos, donde solo los mejor adaptados [a la lucha, por supuesto] sobreviven y generan descendencia, tambien luchadora. El caso es que esa lucha es muy mal sistema de administracion de los recursos y sobre todo de relacion con el medio ambiente; pero como la Ciencia, que se pretende sustituto con ventaja de la Revelacion o ciencia religiosa, lo puede descubrir todo e inventar lo que sea, el medio entorno es algo a someter y usar, pues -Ciencia mediante- podemos transmutar el plomo en oro si asi se quiere o se necesita. La omnipotencia de la Ciencia y su expresion en la Tecnologia es un espejismo derivado del hecho de haber encontrado un almacen de energia acumulada a lo largo de eras geologicas y dilapidado en el lapso de unos dos siglos, derivando de ello una muy grave y catastrofia afectacion al medio entorno, desbarajustando el clima, deshaciendo los hielos polares y el permafrost, deforestando brutalmente, contaminando todo, incluidos los inmensos oceanos cuya vida estamos esquilmando. Estamos provocando la septima gran exticion, que ya tiene nombre: el Holoceno. Precisamente la aplicacion de esa energia, esos fertilizantes sinteticos y tambien los pesticidas, asi como el uso de maquinaria... ha empobreciendo y destruido los suelos, lo que lleva a la deforestancion de selva virgen para usar su suelo. Nos vamos a tener que organizar de otro modo. Lo terrible es que es muy alta la probabilidad de que ese otro modo implique un brutal retroceso civilizatorio, puesto que al dominar la mentalidad de guerra se aplicaran "soluciones" de guerra; pero eso si, adobadas con escandalosas mentiras para hacer pasar el crimen por necesidad, incluso virtud, tal y como ha solido hacer siempre la mentalidad de guerra, el gansterismo institucionalizado.

chandler bing el 12/05/2015:

malditod imperialistas

YUGIOH el 08/10/2014:

BUENAZO

Interesante

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