Sábado - 04.Septiembre.2010

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    La ciudad submarina (Ambros)

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    Desde 20.000 leguas de viaje submarino hasta Seaquest, la idea de explorar, explotar y extenderse por el mar se ha repetido en numerosas novelas y películas. La ciudad submarina era la culminación de este sueño. Pero, como otros muchos sueños para el siglo XXI, la realidad ha sido bien distinta.

    Una historia afirma que tras el vuelo de Gagarin, Kennedy solicitó propuestas para un proyecto científico que recuperase el liderazgo de Estados Unidos. Se le ofrecieron tres, una gran estación espacial, pisar la Luna o una gran base submarina. No he podido confirmar si es cierta aunque todos sabemos cual fue la decisión final. Aún así los años sesenta estuvieron llenos de proyectos de bases submarinas.

    Las primeras fueron los experimentos Conshelf  dirigidos por Jacques Cousteau. Desarrollados entre 1962 y finales de la década, se construyeron tres habitáculos diseñados para diferentes profundidades. En su última versión Conshelf III, seis “acuanautas” se mantuvieron durantes tres semanas a 100 metros de profundidad. Los norteamericanos no se quedaron atrás. Su proyecto militar se denominó Sealab  y también tuvo tres versiones que culminaron en el Sealab III con 9 ocupantes viviendo y trabajando a 150 metros de profundidad. También hubo un proyecto civil parcialmente financiado por la NASA. El programa Tektite  incluyó estancias de hasta dos meses a unos 15 metros de profundidad.  A finales de los sesenta, las colonias submarinas parecían estar a pocos años vista y la exploración del mar rivalizaba con la espacial. 



    Conshelf II. Vía: Sellsius


    Sin embargo, tras una década de crecimiento explosivo, el interés desapareció súbitamente. Apenas hay nada que contar de los últimos cuarenta años y solo queda una pequeña instalación científica,  Aquarius, en uso. Esta situada a apenas 20 metros de profundidad y se destina a estudiar el arrecife coralino que la rodea. Es algo especialmente sorprendente teniendo en cuenta que la exploración científica y económica ha continuado mediante barcos y submarinos. Si tenemos una estación espacial ¿Por que no una en el fondo del océano? ¿acaso la presión del agua es un obstáculo tan insuperable?

    En mi opinión, hay pocas razones científicas o económicas para mantener una tripulación permanentemente bajo el agua. Llegar a la órbita terrestre es caro y complicado. Merece la pena quedarse un rato una vez conseguido. Sin embargo, ningún punto del océano esta a mas de  11 kilómetros de la superficie. Además subir y bajar desde un buque es relativamente sencillo. O al menos, mas sencillo que quedarse. La mejor prueba es que la investigación desde buques oceanográficos o la explotación desde plataformas petrolíferas no se ha detenido.

    La única ventaja importante de una base submarina seria la protección frente a las tormentas en la superficie. Pero para eso tendría que situarse a bastante profundidad, algo realmente caro y complicado. Y el fondo marino tampoco esta exento de problemas como fuertes corrientes, terremotos submarinos o avalanchas. Aunque la idea no esta olvidada y periodicamente surgen nuevas propuestas. Por ejemplo, una base robótica que, conectada con la superficie, permitiría explotar los recursos marinos como los nódulos. O nuevos   proyectos de hotel submarino  a poca profundidad. Pero me temo que nunca veremos una autentica ciudad submarina fuera de las películas. Una lástima.
     

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    25/05/2009 ir arriba
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    Podrian Hacerlo pero... ¿Seria o no positivo?
    Si somos un poco objetivos nos dariamos cuenta de que el mundo es capaz de amsorber mas y mas humanos y animales en su entorno pero destruimos avanzando cobruiendo con cemento, bastante mal va el ecosistema para destruirlo tambien en el mar, seria un tesero del mundo con posibilidad de verlo para unos pocos, y correr los riesgos que tiene la naturaleza, algo demaciado impredesible para jugar con algo tan importante y a la vez tan temido.
    Los medios los tenemos, pero vale la pena malgastar tanto dinero, medios, materiales, y poner mas en riesgo si cabe el medio ambiente. Destinar ese dinero a investigación medica, en reforestaciones, enbalses o cualquier otra cosa que se les podiece ocurrir para el beneficio comun de todos los que aqui vivimos y no vivir para el antojo de otros que no miran consecuencia sino beneficios a corto plazo...
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