En estos días se ha hablado mucho del trabajo de Craig Venter y la (seguramente mal llamada) primera síntesis de vida artificial. No entraré detalles que, por otro lado, ya han sido muy bien explicados en el artículo de Ciencia Kanija. Solo recordaré que no es la primera vez que alguien afirma que ha sintetizado vida. Hace casi dos siglos hubo quien revoluciono la biología con el mismo argumento.
Tuve un profesor de medio ambiente que decía que casi todos los métodos de limpieza consistían en diluir o concentrar o mover de sitio. Me ha venido el recuerdo al leer las noticias sobre el vertido de petróleo en el Golfo de México y el uso masivo de emulsionantes, (también llamados dispersantes*). Pero, ¿que es un emulsionante? ¿Realmente se esta eliminando el vertido?
Átomo significa indivisible o sin partes. Una afirmación realmente inapropiada y que se consideró adecuada durante menos de un siglo. Pero, para entender la fuerza de la tradición y la pervivencia del nombre, tenemos que repasar como llegamos a comprender la materia y su composición. Hubo un poco de química, otro poco de biología y algo de física para componer uno de los fracasos más brillantes y meritorios de la ciencia.
Mucha gente no sabe que podemos ver la Estación Espacial Internacional a simple vista, sin telescopios ni otras ayudas. Basta con saber donde mirar y escoger un momento en el que refleje la luz solar. Pero hace 50 años hubo un objeto más grande, más visible y mucho más simple orbitando la Tierra. Además, resultaba sorprendentemente útil.
Enterrar los residuos tiene muy mala prensa. Y con razón. Pero, en caso de los residuos nucleares, enterrarlos a gran profundidad puede ser una buena alternativa. ¿Cuánto? Digamos entre 5 y 10 kilómetros de profundidad.
Los polos, en las antípodas el uno del otro, no pueden estar mas lejos entre si. Y aunque comparten el frío, tampoco se parecen. El Polo Norte es una gigantesca isla de hielo flotante. La Antártida es un continente en si mismo, montañas de sólida roca que el clima ha recubierto de nieve y hielo. Por eso es tan curioso que compartan parte de su fauna marina.
Creo que es una noticia espectacular aunque no se haya comentado mucho. Mark Roth, es un prestigioso bioquímico que ha anunciado, tras diversos éxitos con ratones, que han comenzado los ensayos para conseguir la hibernación de seres humanos. Otra historia de la ciencia ficción que se acerca a la vida real y puede revolucionar la atención médica de urgencia dentro de muy poco.
Esta semana me he escapado todo lo que he podido para asistir al V Congreso de Comunicación Social de la Ciencia que se celebraba en mi ciudad. Una estupenda ocasión para saludar a conocidos y conocer a algunas de mis referencias en blogs y Twitter. Aunque reconozco que me ha dejado una sensación algo agridulce.
Hay dos detalles poco conocidos sobre la fusión nuclear. Primero, que es algo que se realiza de forma rutinaria, incluso por aficionados y con reactores caseros. El problema es que consume más energía de la que produce así que aún no es una alternativa energética. Segundo que no es totalmente limpia. Muchas de las reacciones de fusión generan neutrones que puede volver radiactivo el entorno del reactor. Curiosamente ambos problemas ser reducen al combinarse para proporcionar una nueva fuente de energía.
Cuando tienes que ducharte con agua helada, como me ha pasado hoy, entiendes mejor porque gustaba tan poco en otras épocas. Sin embargo, es interesante saber que no estaba sufriendo sólo por la temperatura del agua. En realidad, lo que me estaba congelando era su conductividad térmica.