Si algo tienen las llamadas "leyes" de la física es que es realmente difícil incumplirlas. Son bastante distintas al límite de velocidad de una autopista. En muy raras ocasiones, aparece alguien increíblemente brillante que descubre la forma de saltárselas. Aún mejor, en lugar de castigarlo suele recibir un Nobel o, por lo menos, reconocimiento y admiración. Por eso resultan tan frustrante ver reportajes donde se habla de como una carretera puede ser una fuente ecológica de energía.
Es uno de esos proyectos de mega-ingeniería que sorprenden por audaces. Que no se sabe si harán más mal que bien pero que pueden convertirse en un parche a los problemas que estamos creando. Si el Polo Norte va a perder su hielo, si su ecología entera puede perderse irreversible ¿sería razonable utilizar una presa para aislarlo e impedirlo?
Tuve un profesor de medio ambiente que decía que casi todos los métodos de limpieza consistían en diluir o concentrar o mover de sitio. Me ha venido el recuerdo al leer las noticias sobre el vertido de petróleo en el Golfo de México y el uso masivo de emulsionantes, (también llamados dispersantes*). Pero, ¿que es un emulsionante? ¿Realmente se esta eliminando el vertido?
Como con el anillo único, solo un volcán es capaz de destruir el vidrio de producimos. Pero, dado que la mayoría de las botellas desechadas no acaban en volcanes, es el tiempo y la erosión marina quien se encarga de transformar nuestros residuos en objeto de deseo de los coleccionistas.
Son nubes. Pero no a 10 sino a 80 kilómetros de altura. Solo pueden verse en ciertas latitudes, antes del amanecer o tras la puesta del sol. Pero eso no es lo más sorprendente. Lo más curioso es que parece que nadie las vio hasta 1885. ¿Nadie prestaba atención hasta entonces? ¿Fueron creación humana? Aún hoy desconocemos la respuesta.
Fueron abandonadas cuando extraer el carbón dejo de ser rentable. Pero el agua de los acuiferos continúo filtrandose y, con las bombas de achique paradas, comenzó a almacenarse en su interior. Ahora estos oscuros lagos olvidados pueden convertirse en un recurso tan valioso como el propio carbón que esta en su origen.
Me pregunto que cuesta más energía, cultivar algo o transportarlo. Es uno de esos detalles que me hacen dudar que un producto de agricultura ecológica transportado 4.000 kilómetros pueda seguir vendiéndose como ecológico. Curiosamente hay quien trabaja en una alternativa. Si la gente vive en ciudades, llevemos las granjas a sus edificios.
El océano es un inmenso colector solar. Recibe y acumula energía que puede ser utilizada de diversas formas, desde la refrigeración a la producción de energía eléctrica.
Parece que las plantas desaladoras basadas en la ósmosis inversa han llegado para quedarse. Su principal inconveniente es el consumo de energía pero ¿podría aprovecharse en sentido inverso? ¿Sería posible producir energía aprovechando la diferente concentración de sales entre el océano y un río?
Argos (Argo en inglés) era, entre otras referencias, el nombre de un mitológico gigante dotado de 100 ojos. Es un buen nombre para una inmensa flota de boyas autónomas destinadas a medir la temperatura y salinidad a profundidades hasta 2000 metros. Sus observaciones complementan los datos de barcos y satélites para permitir mejores predicciones del clima a largo plazo.