Esta semana me he escapado todo lo que he podido para asistir al V Congreso de Comunicación Social de la Ciencia que se celebraba en mi ciudad. Una estupenda ocasión para saludar a conocidos y conocer a algunas de mis referencias en blogs y Twitter. Aunque reconozco que me ha dejado una sensación algo agridulce.
No suelo salirme de la temática de este blog para opinar sobre otros temas. Sin embargo, creo que esta vez lo merece. Coladas de tapadillo, en una ley que debería tratar temas económicos, se han incorporado medidas que se esquivan el control judicial cuando de trata de Internet. El tema no es discutir sobre como proteger la propiedad intelectual. Si hace falta, que se refuercen leyes y normas. Pero nunca, nunca, sin la supervisión y la protección de un juez. El manifiesto que detalla esta postura es el siguiente:
Imaginemos una sociedad donde políticos, jefes y amantes siempre dicen la verdad. Por costumbre porque, durante toda su vida, una máquina ha sido capaz de detectar sus mentiras y ya están acostumbrados a no intentar engañarla. Quizás nunca tengamos la tecnología para ello. Sin embargo, eso no es obstáculo para muchos lo intenten. Bienvenidos al fin de los secretos.
Puedes hacer una montaña de billetes, prenderles fuego y esperar a que se consuman. Pero es una forma poco original de tirar el dinero. Es mejor gastarse millones en laboratorios o equipo y quedarse sin fondos para pagar a los becarios que deberían utilizarlos. Los investigadores ya se habían ido al extranjero en el último recorte presupuestario.
Este texto es una recreación de la mini-charla preparada para la mesa redonda de Blogs&Ciencia que tuvo lugar este viernes en planetario de Pamplona. Comparti mesa y conversación con Jose Luis Orihuela, Joaquín Sevilla y Javier Armentia como moderador. Es una recreación porque no seguí un texto sino que improvise sobre varias ideas que traía anotadas aunque la esencia es la misma. Mas adelante, intentaré poner un enlace con el video de todas las intervenciones.
Una breve pausa en mis vacaciones para mencionar (con disculpas por el retraso) la quedada de blogs sobre ciencia que se organiza en el planetario de Pamplona el próximo fin de semana (del 19 al 20 de septiembre). Ya ha sido mencionada en otras páginas, especialmente en la de El Pez, que como director del planetario nos ha ofrecido amablemente sus instalaciones.
Yo participaré en la mesa redonda del día 19 a las 19:30 de la tarde. Os animo a que os paséis porque promete ser interesante. Para ver el resto de actividades podéis consultar el blog de la quedada.
En los años 50 hubo quien pensaba que la energía nuclear seria tan barata que ni siquiera seria necesario medir su consumo. Incluso olvidando el riesgo de un accidente la realidad ha resultado ser muy distinta. Y, aunque a veces no nos demos cuenta, el coste de la energía marca una diferencia importante sobre que podemos hacer o no. Ahora hay quien anuncia energía eléctrica de origen solar o geotérmico increíblemente barata en diez o veinte años ¿Qué podríamos hacer si la energía fuese casi gratuita?
Fueron ocho años mágicos. Desde mayo de 1961 al 20 julio de 1969. Desde la decisión de Kennedy "lograr que un hombre vaya a la Luna y regrese a salvo a la Tierra antes del fin de esta década" la tecnología realizo un increíble salto.
No somos muy buenos haciendo predicciones. Tal vez por eso adivinos y similares tienen tanto éxito. Y no me refiero a la capacidad de adivinar el futuro sino a algo mucho más básico. Saber si una acción es la causa de otra. Tendemos a pensar que basta con que sean simultáneas cuando puede haber otros efectos que no conocemos.
“Por favor, coman menos carne”. Quien lo dice es Rajendra Pachauri, un vegetariano convencido y el máximo responsable del IPCC, el panel internacional sobre el cambio climático. Y es otra prueba de hacer números nos lleva a conclusiones sorprendentes sobre como vivir de forma ecológica.