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Lunes - 23.Octubre.2017

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Colonias venusianas, flotando pero no en el espacio

(19/04/2017)

Autor: Ambros

Cuando se habla de futuras colonias espaciales, el campo parece dividido entre los partidarios de Marte y los partidarios de la Luna. La Luna tiene la ventaja de la cercanía que hace mucho más simple cualquier propuesta. A cambio, Marte es un planeta completo. Con atmósfera, aunque sea poca. Con bastante más agua que la que pueda tener la Luna. Con un pasado muy interesante e incluso sugerentes opciones para encontrar vida presente o pasada. Nombres de referencia como Robert Zubrin y Elon Musk apuestan por Marte. Pero, puestos a soñar a lo grande, hay quien apuesta por crear colonias en Venus.

A primera vista, Venus es un sitio horrible donde sería imposible establecer una colonia. Su superficie tiene una temperatura de unos 460 º C y una presión atmosférica equivalente a 90 atmósferas terrestres, unos 900 metros de profundidad en el océano. Hablamos de un planeta con nubes de ácido sulfúrico, aunque la lluvia ni siquiera llega al suelo antes de evaporarse. Hubo un tiempo que Venus se consideraba “el hermano gemelo” de la Tierra pero una mayor conocimiento científico nos descubrió una situación totalmente diferente por culpa de un efecto invernadero descontrolado. Y, sin embargo, existen opciones.

Es el momento de presentar a Geoffrey A. Landis, científico de la NASA y conocido escritor de ciencia-ficción. Landis que es uno de los principales impulsores de la idea de instalar colonias en Venus, aunque no el único ni el primero. En concreto, plantea instalarlas colonias flotantes en la atmósfera de Venus. De hecho, existe una zona casi perfecta a unos 50 kilómetros de altura y por encima de la principal zona de nubes de ácido sulfúrico. Allí la presión es idéntica a la terrestre y la temperatura oscila entre 0 y 50 grados, condiciones mucho más agradables que las de Marte. Y hay ventajas adicionales. Tanto Marte como Venus carecen de un campo magnético que proteja a sus habitantes de la radiación cósmica. Sin embargo, incluso a 50 km de altura, la densa atmósfera de Venus es capaz de detener un porcentaje sustancial de la radiación e incluso meteoritos de pequeño tamaño. Esta radiación condiciona fuertemente la habitabilidad de Marte o de la Luna. Si queremos una esperanza de vida larga sería imprescindible vivir casi permanentemente en túneles o habitáculos blindados.

Propuesta rusa de colonia flotante en Venus de los años 70 

Propuesta rusa de 1970 para una colonia flotante en la atmósfera de Venus


Vale, Venus tiene alguna ventaja. Pero en Marte o la Luna podemos pisar suelo. Podemos construir casas y túneles o extraer minerales y combustible. ¿Colonias flotantes? ¿Es eso siquiera posible? En realidad, la idea no es disparatada. Venus tiene una atmósfera formada mayoritariamente por CO2, con una densidad relativamente alta. Si colocamos un globo con la atmósfera de la Tierra (una mezcla de nitrógeno y oxigeno) flotaría sin problemas. Si construimos un globo realmente grande, por ejemplo, de un kilómetro de diámetro, sería capaz de levantar una masa de 700.000 toneladas. Estos datos provienen de un artículo que Landis publicó en 2003 y se convirtió en referencia. En realidad, un globo tal vez no es la comparación más adecuada. Un submarino sería algo más apropiado ya podríamos vivir en todo su volumen interno. Tampoco necesitaría paredes muy gruesas ya que bastaría con soportar una presión interior ligeramente más alta que la exterior para evitar la entrada el CO2 que es tóxico para nosotros. Eso sí, no serviría cualquier material ya que la superficie externa debe estar preparada para soportar cierta cantidad de ácido sulfúrico y ser lo bastante resistente frente a los vientos venusianos que pueden llegar a los 300 kilómetros por hora……

Así que la idea es arriesgada y extraordinariamente compleja pero no totalmente descabellada. De hecho, ya se ha propuesto una misión tripulada a la atmósfera de Venus denominada HAVOC. Pero, con toda su enorme dificultad, una corta estancia es algo trivial frente a un hábitat permanente. ¿De dónde sacaríamos los recursos para hacer sostenible la colonia? En parte podrían salir de la atmósfera. Con solo un 3,5% de nitrógeno, la atmósfera de Venus tiene 4 veces del contenido de nitrógeno de la Tierra gracias a su mayor presión. El oxígeno es fácil de obtener a partir del CO2 atmosférico que también proporcionaría el carbono para estructura y otros usos. El agua es la parte más difícil, ya que apenas queda en Venus. Su atmósfera contiene apenas 20 ppm de agua que habría que extraer y reciclar cuidadosamente. Otra opción es procesar el ácido sulfúrico para obtener azufre y agua. ¿El resto? La única opción sería utilizar robots excavadores capaces de sobrevivir en la superficie y luego enviar los materiales por globo o avión. Muy difícil, aunque quizás no imposible. De hecho, ya hemos construido sondas capaces de sobrevivir y trabajar, por poco tiempo, sobre Venus.

A cambio, Venus gana a Marte por goleada en el aspecto energético. Es difícil pensar en una colonia marciana permanente sin reactores nucleares. Para empezar la fina atmosfera marciana no es muy apropiada para la energía eólica. Los paneles solares tienen una producción limitada al encontrarse mucho más lejos del sol. Por no hablar de las nubes de polvo y las grandes tormentas que pueden durar meses. En cambio, en Venus la intensidad de la irradiación solar es aproximadamente el doble que en la Tierra. Y además podríamos utilizar también la radiación emitida de vuelta por las propias nubes.

Otra diferencia interesante es la gravedad. En Venus, también mientras flotas en un globo, la gravedad es equivalente a 90 % de la terrestre. En Marte solo es del 38% ¿Es esto importante? Tal vez si, o tal vez no. En realidad, nadie lo sabe. Hemos acumulado cierta experiencia sobre la vida en caída libre, pero ninguna sobre la vida a gravedad reducida. Es difícil saber el efecto de décadas de gravedad reducida o su influencia en aspectos como la reproducción. Queda mucha investigación antes de construir una colonia sin asumir riesgos.

En cierto modo, una colonia flotante en Venus sería algo similar a una colonia flotante, totalmente aislada, en mitad de un océano terrestre. Un asentamiento que obtenga materias primas de una fuente hidrotermal a miles de metros de profundidad y centenares de atmósferas de presión. Es concebible, quizás sea técnicamente posible, pero es muy difícil justificar la inversión requerida. Lo mismo sucede con las colonias espaciales sea en Marte o en Venus. Pero esas inversiones son apuestas de futuro y no deberíamos juzgarlas solo por el retorno económico. Quizás Venus necesite su propio Elon Musk, una persona cuyo sueño sea garantiza una humanidad repartida por el Sistema Solar y a salvo de cualquier desastre que pueda golpear a nuestro frágil planeta Tierra.

Referencias y más información:

Landis, Geoffrey A. (2003). “Colonization of Venus”. AIP Conf. Proc. 654 (1): 1193–1198. Bibcode:2003 AIPC..654.1193L. doi:10.1063/1.1541418 

Esta anotación apareció inicialmente en Naukas

Etiquetas: astronáutica
Autor: Ambros
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