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Domingo - 22.Septiembre.2019

Huevos para la vacuna de la gripe

(04/05/2009)

La vacuna para la gripe sigue elaborándose a base de huevos. Se utiliza un lento y complicado método desarrollado durante los años cuarenta.  A pesar del enorme interés científico y económico alrededor de la gripe y sus nuevas variantes, este método aún no ha podido mejorarse.

La idea básica detrás de una vacuna es inyectar virus muertos o debilitados para provocar la respuesta del sistema inmunitario. Pero eso es más complicado con una enfermedad como la gripe. Al ser tan variable, es necesario producir decenas de millones de nuevas dosis cada año, ¿Y de donde pueden sacarse tantos virus?

Enfrentados a esta problema, y en medio de la segunda guerra mundial, Thomas Francis  y Jonas Salk desarrollaron una curiosa solución que se sigue aplicando actualmente. Se inyecta el virus de la gripe en huevos de gallina fertilizados que después se incuban en las mejores condiciones higiénicas. Dentro del huevo, el virus se multiplica a costa del embrión que intenta crecer normalmente. Tras cierto tiempo el huevo es destruido para poder extraer y purificar el virus. La vacuna es segura aunque existe un ligero riesgo para las personas alérgicas al huevo. En su momento, fue un logro científico impresionante que solo quedo empequeñecido cuando estos mismos investigadores lograron desarrollar la vacuna contra la temible poliomielitis. 



El virus H1N1 de la gripe en un huevo de gallina.

Fuente: Science Daily
Vía: Tecnología Obsoleta


Actualmente, se necesitan entre uno y dos huevos para obtener una dosis de vacuna de una sola cepa de gripe. Y las vacunas suelen contener dos o tres cepas de gripe. Esto implica decenas y hasta centenares de millones de huevos fertilizados, obtenidos en un ambiente libre enfermedades y cuidadosamente incubados en las mejores condiciones. Como podéis suponer el costo es enorme.

Por ello se han multiplicado los intentos para encontrar otro método menos trabajoso y, sobre todo, más rápido. Una posibilidad lógica es utilizar cultivos de células de mamíferos en lugar de huevos. Es el camino seguido para desarrollar el optaflu, que pronto estará a la venta. También se esta desarrollando otro producto, Flublock, basado en una mezcla del virus de la gripe con otro virus que infecta a las orugas.

Aunque probablemente sea por poco tiempo, seguimos dependiendo de los huevos. Todo un tributo al ingenio y tenacidad de los investigadores que desarrollaron esta técnica. Sin embargo, pensando en las muertes anuales que causa la gripe en el mundo, entre 300.000 y 500.000, estoy deseando que aparezcan nuevos métodos capaces de reducir esa cifra.
 

Etiquetas: biología
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Comentarios




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invitado el 13/08/2009:

muy buena la pag y muy interesante lo que dice

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